Efectos emocionales

La ropa tiene el poder de transformar tus emociones.

¿Cómo suelo vestirme?

La vestimenta es la forma mediante la que expresas exteriormente tu mundo interior: tu estado de ánimo, tus gustos o tu manera de relacionarte con los demás. No sabes por qué pero hay ciertas prendas que tienen algo especial, que te hacen sentir bien y crear una atmósfera positiva a tu alrededor.

Una determinada forma, un color, la textura del tejido e incluso los recuerdos asociados a esa prenda; influyen en tus emociones y en tu comportamiento.

“Las prendas cambian nuestra visión del mundo y la visión que el mundo tiene de nosotros” 

Virginia Wolf, Orlando. Una biografía.

¿Qué ropa me pongo hoy?

Cuando te levantas cada día y tomas la decisión sobre qué ropa ponerte, consciente o inconscientemente, estás teniendo en cuenta factores estéticos y también emocionales.

Habitualmente, escogemos la ropa en función de cómo nos sentimos en ese momento y eso determinará nuestro estado emocional para el resto del día.

Las prendas tienen la capacidad de alterar nuestro estado emocional. Por lo que, si eres consciente de lo que te estás poniendo, puedes utilizar la ropa en tu beneficio.

Si necesitas sentirte con seguridad, alegre o comunicativa, puedes vestirte con ciertas formas o colores que trabajen esa parte de ti.


¿Por qué esa prenda me hace sentir bien?

Existen algunas prendas o complementos con los que tienes una conexión especial desde el primer momento. Su forma, su color, el corte… su energía resuena contigo, como si fuese hecha para ti. Cuando la llevas puesta sonríes, te sientes bien y los demás lo notan; les transmites positivismo.

Es importante que prestes atención a lo que te hace sentir una prenda a la hora de comprarla. Ya que esa misma sensación se repetirá en todas las ocasiones que la vuelvas a vestir.

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El poder de las formas y los colores

Ciertas formas nos hacen sentir mejor, bien porque sus proporciones entran en armonía con nuestra anatomía o por la propia energía de esa forma.

Cuando te pones una prenda, estás “moldeando” tu cuerpo enfatizando ciertos volúmenes. Cada forma trabaja determinadas emociones que podrán beneficiarte o perjudicarte en función del momento, el contexto en que la utilices y tu propio estado anímico.

Lo mismo sucede con los colores. Tanto en espacios interiores como en la vestimenta, su longitud de onda entra en resonancia contigo de diferentes formas. Son capaces de alterar tu estado emocional según el tipo de tono o el lugar donde lo ubiques.


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